Una denegación no siempre es la última palabra. Lo primero es pedir por escrito la razón exacta de la negativa: las aseguradoras están obligadas a explicar su decisión.
Revise su póliza con cuidado y reúna toda la documentación de respaldo (fotos, reportes, facturas médicas, comunicaciones previas) antes de presentar una apelación formal dentro del plazo que indique su aseguradora.
Si la apelación interna también es rechazada, o si sospecha que la aseguradora actuó de mala fe, un abogado puede evaluar si corresponde una negociación directa o una demanda para obtener la compensación completa que le corresponde.