Si se lesionó en el trabajo, la ley le da derecho a recibir atención médica y una parte de su salario mientras se recupera, sin importar quién tuvo la culpa del accidente.
El proceso generalmente comienza notificando la lesión a su empleador lo antes posible, seguido de la evaluación médica y la apertura formal de la reclamación ante la aseguradora de compensación laboral. Los plazos para reportar una lesión son cortos, por lo que actuar rápido es clave para proteger sus beneficios.
Si su reclamación es denegada o los beneficios ofrecidos le parecen insuficientes, tiene derecho a apelar. Un abogado especializado puede ayudarle a reunir la evidencia médica correcta y a representarlo en cada etapa del proceso.