Reportar la lesión a su empleador por escrito, el mismo día si es posible, es el primer paso y uno de los más importantes: la falta de un reporte oportuno es una de las razones más comunes por las que se rechazan reclamaciones.
Guarde copias de todos los reportes médicos, recetas, órdenes de incapacidad y comunicaciones con la aseguradora. Tome fotos de la escena si el accidente involucró condiciones inseguras.
Lleve un registro simple de fechas, síntomas y citas médicas: este historial puede ser clave si más adelante necesita apelar una decisión de la aseguradora.